Entre las noticias del día
7 de enero de 2015, el diario La Nación da cuenta de un robo a la casa
del juez camarista Eduardo Freiler.
En el diario puede leerse: “… tres delincuentes ingresaron
anoche en la casa del camarista Eduardo Freiler en Olivos e intentaron abrir
durante tres horas, sin éxito, una caja fuerte que se encontraba en la
vivienda. Huyeron sin lograr su cometido, pero con algunas alhajas de oro,
armas largas y dinero en efectivo. Una señora que estaba al cuidado de la casa
resultó ilesa.”
Hasta allí, es un hecho policial, ocurrido en la Provincia
de Buenos Aires, en una casa de clase media alta, cuyos habituales residentes
se encontraban de vacaciones.
Sin embargo, el periodista Hernán Cappielo, exhibe algunos
detalles y oculta otros, dándole una intencionalidad siniestra a la nota.
“"No fue al voleo", dijeron a LA NACION allegados
al camarista… A la misma conclusión llegaron los investigadores policiales de
la bonaerense y el fiscal Alejandro Guevara, de Vicente López, para quienes no
hay duda de que entraron a la casa a sabiendas de que había algo de valor,
aunque no mencionaron que supieran que era la vivienda de un juez.”
A pesar de aclarar “no mencionaron que supieran que era
la vivienda de un juez”, la nota continúa otorgándole una intencionalidad
al asalto, al vincularla explícitamente con la Causa Ciccone en la que se
investiga al Vicepresidente de la Nación, lic. Amado Boudou.
“Freiler integra junto a Eduardo Farah y Jorge Ballestero la
sala 1 de la Cámara Federal, que debe resolver sobre el procesamiento de Amado
Boudou por el caso Ciccone.”
Y detalla que el fallo confirmando o no la sentencia del
procesamiento se daría a conocer en febrero.
El periodista, al igual que los investigadores, no sabe
quién cometió el asalto. Sólo sabe que fueron
dos personas y que se llevaron elementos de valor.
Sin embargo instila a lo largo del texto la velada
sugerencia de la hipotética vinculación con la Causa Ciccone.
Lo que el periodista Hernán Cappielo no dice, es que el día
29 de mayo de 2014, el periodista Jorge Lanata había amenazado desde su
programa de radio a los tres integrantes de la Sala I Cámara Federal; cuando se
había corrido el rumor de que tal vez apartaran al juez Ariel Lijo de dicha
causa por diferentes irregularidades.
En el diario Clarín del día 29 de mayo de 2014, puede leerse
parte de ese editorial:
“ Lanata cargó contra
los responsables de la Sala I de la Cámara Federal, integrada por los jueces
Eduardo Freiler, Jorge Ballestero y Eduardo Farah . "Sí, los estoy
insultando, no me importa, Ballestero, Farah y Freiler, váyanse a la mierda. Si
quieren que vaya preso, voy, no me importa. Si quieren demandarme por
injurias, háganlo. A mi me encantaría ver en este país a todos libres y a mí
preso. Eso sería la mejor demostración. Boudou festejando en Puerto Madero y yo
preso. Así se entiende: es esto, lo maneja la mafia y se acabó. Y de la mafia
no se habla". “
En el editorial radial, el periodista había ido más lejos.
Le pidió a la sociedad que si encontraba a estos jueces por la calle los
repudiaran, e incluso instó a los compañeros de colegio de los hijos de los
magistrados, a que hicieran lo mismo con los chicos.
“Lo mínimo que les puede pasar es que los puteen en la
verdulería, en un hotel alojamiento, en las vacaciones, por lo menos que tengan
un repudio social”.
“Que los compañeros de colegios les digan a los hijos de
Farah, Freiler y Ballestero ‘che, ¿tu papá hizo eso?’”
Toda esa violencia verbal desatada por un periodista, no fue
lo suficientemente repudiada en los medios, ni en la sociedad. Y
lamentablemente, tampoco se iniciaron acciones legales contra el señor Jorge
Lanata por instigación a la violencia o
apología del delito.

Clarín tituló: "Robo y sospechas en la casa de un juez que debe fallarsobre Boudou"
Ambas publicaciones incluyen la dirección y fotos de la casa.
Es decir, si no sabías, ahora sabés dónde vive.Y no sólo vos. Lo sabe cualquiera que haya leído la nota.
La Sala I de la Cámara Federal, no apartó al juez Ariel
Lijo, quien siguió investigando la causa Ciccone y procesó al Vicepresidente de
la Nación por cohecho el día 28 de junio. Además los magistrados solicitaron al
juez que investigue la ruta del dinero de Ciccone y The Old Fund, el fondo de
inversión que se le atribuye a Alejandro Vanderbroele, empleado de Ciccone, y a
los banqueros Jorge Brito y Raúl Moneta.
No hubieron avances en la Causa Ciccone, y mucho menos, en
la ruta del dinero de The Old Fund desde entonces.
Es por lo menos, llamativo, que el periodista del diario La
Nación, cargue las tintas sobre el procesamiento del vicepresidente, y no sobre
las amenazas que desde un medio de comunicación se profirieron sobre el
magistrado y su familia.
Es llamativo, porque hay antecedentes, de otros magistrados
que han sido víctimas de estas prácticas de intimidación mediática.
Lo hemos podido ver con las amenazas sufridas por los fiscales Adler y Villate del jury al fiscal Campagnoli y la
publicación de la dirección de su casa, y de detalles de la vida familiar de la
defensora, la dra. María Cristina Martínez Córdoba.
El resultado de estas amenazas, fue la suspensión del juicio
al fiscal Campagnoli.
El diario, (La Nación y Clarín son la misma corporación que aparece como dos empresas) está exponiendo una
problemática que permanece velada: las amenazas a miembros del poder judicial
que participan en causas extremadamente mediatizadas.
Tal vez, no deberíamos desestimar la sugerencia que hacen estos diarios. Tal vez, no haya sido un simple hecho de
inseguridad, y quizás tampoco haya sido inocente la sugerencia de que no lo era.
El Poder Judicial, absolutamente cuestionado por la
sociedad en virtud de sus inexplicables demoras en determinadas causas y de su manifiesta parcialidad al juzgar otras, está hoy entre la espada y la
pared: o se deja comprar, o se deja amenazar.
En cualquiera de las dos opciones, los ciudadanos comunes nos veremos perjudicados. Y mucho más aún, quienes ejercen con profesionalismo sus funciones judiciales.
Es imposible soslayar, que durante el gobierno neoliberal de Carlos Menem se designó como representante del Estado en Papel Prensa a Alejandro Mac Farlane, yerno del director de la SIDE : Hugo Anzorreguy.
Es imposible negar las vinculaciones de Hugo Anzorreguy con el Grupo Clarín, así como dejar de sospechar que gente de la Secretaría de Inteligencia podría estar trabajando para dicho grupo empresario.
Cuando uno lee la nota de Horacio Verbitsky en Página 12 sobre el recambio de la cúpula de la Secretaría de Inteligencia, puede enterarse que desde ese organismo, han hecho dimitir a jueces luego de amables charlas a puertas cerradas.
Lo que la nota de Verbitsky señala también, es el asesinato de un agente de la Secretaría de Inteligencia en circunstancias de un extraño allanamiento . En esa oportunidad, en la madrugada ingresaron con violencia a su domicilio 10 integrantes del Grupo Halcón de la Policía Bonaerense y aún no se establece cómo fue acribillado Pedro Viale , alias El Lauchón.
Los 10 policías bonaerenses están detenidos, pero el jefe de policía el comisario general Hugo Matzkin sigue en funciones y se vanagloria de ser el elegido para dirigir la Secretaría de Inteligencia en caso de que Scioli ganara las elecciones de 2015.
Con los antecedentes de "la mejor policía del mundo"en cuanto a tortura, desaparición de personas y corrupción, ojalá Dios no permita que esto suceda.
Como verán, todo parece indicar que el asalto a la casa del juez Freiler, bien podría ser un hecho delictivo común, pero la forma en que titularon y trataron la noticia ambos medios, ejercen una presión extraordinaria sobre el juez.
Ya que no puede dejar de pensar que es extraño que ninguna cámara de seguridad, monitoreadas desde Vicente López donde gobierna Jorge Macri, y redirigidas hacia el centro de monitoreo en La Plata , cuna de la Bonaerense, haya notado la intrusión en la vivienda.
Ni que Hugo Anzorreguy (ex SIDE) era el jefe del abogado de los Ciccone, Marcelo Ruiz.
Tampoco puede soslayar que quienes están a cargo de la seguridad en la zona son policías bonaerenses.
Que Scioli tiene contactos con el caso Boudou, tanto por sus asesores o ex asesores que se encontraron con el amigo de Boudou : Núñez Carmona , sino también con el juez Lijo.
Que Lijo es el amigo y ex cuñado de Gabriel Cavallo, abogado de Clarín.
Que Scioli es el principal beneficiario del procesamiento del vicepresidente y persecución política.
Y también, que Matzkin se vería enormemente beneficiado en caso de que este ganara las elecciones.
Como verán el miedo a los medios y los medios del miedo, se instalaron en Tribunales. Y no parece
que vayan a disiparse.
¡Excelente, compañera! Son tantas las pistas que podrían servir para entender, y como para no equivocarse a la hora de opinar pero sobre todo, DE VOTAR, que quien no tome nota de ellas va a cargar con la responsabilidad de no haber hecho nada para salvar lo que merece ser salvado.
ResponderEliminarAbrazo.
Greta
Vos por que lo ves desde un lado, si lo vieras desde ningún lugar, te darías cuenta que medios y programas oficialistas no operan distinto, tienen el mismo método.
ResponderEliminarPor otro lado si nos ponemos a relacionar personajes, asociaciones e historias, con la mayoría que hoy están enfrente, antes estuvieron en el entorno del gobierno.
Gabriel Cavallo al cual cuestionan por ser el abogado de Noble y el ex socio de Lanata en Critica, omiten que en 2001 fue el primer juez en dictar la Inconstitucionalidad de las Leyes de Impunidad en el Caso Poblete.
Hay mucho que no se ve, si se achica el foco.
Que Gabriel Cavallo siendo juez haya dictaminado la inconstitucionalidad de una ley que era inconstitucional desde que se promulgó, no lo hace menos operador de Clarín hoy, que ya no es juez.
EliminarTampoco evita que haya sido el abogado de Marcela y Felipe induciéndolos a hacer lo que la supuesta victimaria , Ernestina, quería que hicieran.
Tampoco evita que sea cuñado de Ariel Lijo, además de su amigo personal.
Y mucho menos, que haya sido el que sobreseyó a los que encubrieron a los perpetradores del atentado a la AMIA además de ser el que sobreseyó a los de la causa ARMIAS, que se afanaban armas del Ejército y se la vendían a piratas del asfalto y ladrones varios.
El periodismo nació para operar en función de intereses. Eso lo entiendo. Cualquiera que pueda y tenga acceso, operará con sus periodistas y medios para defender sus negocios.
Pero, de ahí, a apretar jueces, fiscales o empresarios, hay una distancia enorme.
Que usen un diario para difundir datos de un juez con los que se podría amenazar o poner en peligro sus vidas o las de su familia, ya no es periodismo.
Que no compartamos ideas políticas, te lo tolero.
Que no te puedas dar cuenta, que exponer la vida de una persona por defender privilegios empresarios está mal, no.
Saludos.
Una duda... ¿Cómo sería ver "desde ningún lugar"?
ResponderEliminar