La relación de fuerzas es desigual.
Y no es porque no seamos capaces, sino porque los íncubos en nuestra idiosincracia, preñan de pensamientos "buitristas" alentados por los medios de comunicación que no son otra cosa más que la prensa de los buitres.
¿Hay un peligro subyacente a cada paso? ¿O es que crean los peligros a medida que caminamos? Mi modesta conclusión, si se me permite, es que hay un poco y un poco.
A continuación detallaré el Contrato de la "Licencia de Uso" que Monsanto le hace firmar a los productores para dejarles plantar soja.
Sí, leíste bien, Monsanto , una empresa multinacional extranjera, le cobrará a los productores argentinos por plantar en sus campos. Y no escuché muchas quejas de la "Mesa de Enlace". ¿Vos sí?

La Soja "RR2 INTACTA Pro", agrega en su genética la toxina de un bacilo que mata al insecto que se la coma. Por ende, se supone que una planta sin heridas de insectos masticadores, será más fuerte, tendrá mejores recursos para dar una excelente calidad de semilla, y más semillas.
Es decir: mejores rindes con menos esfuerzo.
Sin embargo, como veremos, no será más económico.
No voy a entrar en las implicancias ecológicas del monocultivo genéticamente modificado, sólo me centraré en lo económico e inmediato; por lo que dejaremos eso para otra oportunidad, si acaso les interesa.
En el sitio web http://www.intactarr2pro.com.ar/index.html puede leerse toda la publicidad de la empresa a este nuevo producto.
Y también la copia no legal, del contrato por "licencia de uso".
En
éste puede leerse claramente que “Monsanto otorga al productor una licencia
limitada, no exclusiva, onerosa e intransferible.”
Es
decir, que el productor, deberá pagar por usar
la semilla.
El
plazo de vigencia es desde que firme el contrato “ hasta el 14 de noviembre
de 2028.”
“Como
contraprestación por la licencia otorgada el productor pagará a Monsanto o a
quien Monsanto indique, una suma de dinero (Canon Intacta).”
Dicho en criollo: durante
los próximos 14 años los productores argentinos que usen Soja RR2 Intacta Pro, pagarán a una multinacional
extranjera por plantar esta soja en nuestro país.
“El
productor deberá pagar el Canon Intacta al momento de concretarse la entrega,
a cualquier título, de Grano Intacta a un tercero. El monto que el
productor deberá pagar en concepto de Canon será determinado por la cantidad de
Grano Intacta que entregue, siendo de aplicación el Canon Intacta vigente al
momento de dicha entrega”
El
Canon Intacta hoy es de U$S 18 (dieciocho dólares) por tonelada al
cambio de tipo vendedor del Banco Nación vigente a la fecha de pago.
No dice de dónde surge esa cifra. Es más, dice claramente:
“Monsanto
determinará el Canon Intacta aplicable a cada período comercial”
Es
decir que el Canon Intacta es móvil.
Hoy cobran 18U$S/ton (dieciocho dólares/tonelada), y en 5 años
podrían ser ciento ochenta o mil dólares por tonelada.

De
este modo, estarían manejando el mercado granario mundial, ya que somos el
tercer país productor de soja, detrás de los Estados Unidos (que es quien fija
el precio de los granos en el mercado de Chicago) y Brasil, nuestro socio
regional.
Con
sólo aumentar desmesurada y selectivamente, el precio del Canon Intacta, harán
que los productores de determinados países se vuelquen hacia otros cultivos y
lograrían el alza de precio de ese comoditie para beneficiar o perjudicar a
unos o a otros.
Y como
nuestro país, además, aplica retenciones a determinados cultivos, estarían manipulando
nuestra economía indirectamente.
Monsanto
establece nuevas reglas por encima de la soberanía alimentaria de los países.

En
el punto 5.4 del articulado del contrato, avanzan aún más sobre lo producido. Ya no importa
si el productor exporta o no el grano. Pagarán el canon aún cuando lo vendan a
una aceitera, a un molino, o a una planta de biodiesel:
“Para
el caso que el productor procese y/o exporte y/o de cualquier otra forma de
un destino final al Grano Intacta sin mediar entrega alguna, a cualquier título
a un tercero dentro del territorio, entonces el productor deberá informar tal
situación a Monsanto y pagar el Canon Intacta correspondiente previo al
procesamiento y/o exportación y/o destino final del Grano Intacta, siendo
de aplicación todas las demás disposiciones de la Sección 5.1, 5.2 y 5.3 del
presente Artículo”.
¿Leíste bien? No importa si exportás la soja o se la vendés a una aceitera o molino para hacer milanesas de soja. Vos vas a pagar el Canon igual.
El artículo
6 impone al vendedor de la semilla:
“El
productor se obliga a comprar y/o de cualquier otra forma adquirir la
Semilla Intacta únicamente de los Semilleros Autorizados y Distribuidores
Autorizados”
Estos
son Monsanto Argentina S.A.I.C., Asociados Don Mario S.A., Nidera S.A., Asociación de
Cooperativas Argentinas (ACA).
El
artículo 7 impone al comprador del grano:
“Monsanto
ha celebrado acuerdos con las empresas operadoras de granos de soja
(entre otras, acopios, plantas procesadoras y exportadores) que se
detallan en su página web a
www.intactarr2pro.com.ar...”
Y
les avisa a los productores que deben identificar la soja entregada ya que estos
comercializadores serán los encargados de verificar la carga, para constatar si
se trata de RR2 Intacta, o no.
“El
productor es informado que los operadores tomarán muestras de todos los
cargamentos de grano de soja que reciban sin Declaración y las analizarán para
verificar si contienen la Tecnología Intacta. El productor es informado que los
operadores cuentan con los medios técnicos idóneos para identificar la
Tecnología Intacta en el grano de soja”
En
este punto se encierra una de las trampas maquiavélicas del contrato: el
productor que firmó el contrato hoy, podría por cualquier razón no querer
sembrar soja RR2 Intacta en el año 2018 y plantaría la soja RR o cualquier otra
variedad que surgiera.
Supongamos
que le va bien y se suman otros productores firmantes de este contrato: se
acabaría el negocio al no poder cobrarles el canon.
Pero
Monsanto tiene identificados a los que firmaron. Y con sólo boicotearles la
carga, introduciendo granos de Soja RR2 Intacta PRO, estarían obligados a pagar
el canon.
Para
obligar a la Comunidad Económica Europea a dejar entrar la tecnología de
alimentos transgénicos, la empresa Monsanto, utilizó desde sobornos a
funcionarios franceses, tal como demostró el Dr. Eric Gilles Seralini en el
juicio que debió hacer en ese país; hasta mezclar granos de soja transgénica en
las bolsas de la soja común que sembraron campesinos de Europa del Este.
Viéronse obligados a quemar sus cosechas, para que no se les aplicaran
sanciones económicas al país o se los elimine como proveedores de la CEE.
¿Y por qué creo que eso podrían intentar hacerlo aquí? Por el artículo 8 que aclaraeste punto cuando habla de la segregación que se compromete a
hacer el productor:
“…
El incumplimiento de la obligación de segregar el Grano Intacta antes referida autorizará
a Monsanto a cobrar el Canon Intacta por la totalidad del cargamento de
grano de soja no segregado en el cual se haya detectado la Tecnología Intacta”.
El huevo de la serpiente:
El
artículo 9 trae una serie de prohibiciones y reconocimientos entre ellos:
El
productor reconoce que el Canon Intacta
es distinto e independiente del Canon o derecho de propiedad intelectual del
Obtentor. (Obtentor es la persona física
o jurídica que ha creado, descubierto y puesto a punto una variedad de semilla)
Es
decir que quien creó esta variedad, podría reclamar en un futuro, a cada
productor que firmó el contrato con Monsanto, que le pague el canon
correspondiente.
Justamente
lo que informaban las solicitadas de Monsanto
de los años 2011 y 2012 en el Suplemento Rural de Clarín; cuando decían que
cobrarían U$S 4,5 /bolsa, por derecho de obtentor, aún cuando la semilla no estaba en Argentina.
De
este modo Monsanto se estaría asegurándose de que en Argentina le paguen patente por sus
semillas aún cuando la nueva ley de semillas no fue debatida en el Congreso
de la Nación.

Teniendo
en cuenta la pelea que Argentina está dando a los fondos buitres, la
posibilidad de desestabilización de la balanza comercial en un futuro debería
ser tomada seriamente en cuenta.
Esta
maniobra de Monsanto, al asegurarse el pago de Canon Intacta, y los posibles juicios
reclamando derechos de obtentor, ponen
en riesgo la economía de nuestro país.
Si
un juez comercial fallara a favor del pago de canon de obtentor, Monsanto
estaría en condiciones de demandar también por los derechos de obtentor de los
maíces Bt; que hoy son casi los únicos que se cultivan en el territorio.
Monsanto
posee a nivel mundial 1600 patentes de biotecnología.
Los hemos visto fallar a favor de las corporaciones una y otra vez, a los mismos jueces, sin poder hacer nada para impedirlo.
Tan así es, que la Cámara Civil y Comercial, se ganó el mote de "Cámara en lo Clarín y lo Rural".
¿Para qué lado creen que fallarían esos jueces si Monsanto decidiera entablar una demanda contra los productores de la zona núcleo?

¿Creen que exagero? Ni un ápice.
En 2004 y 2005 , el ex presidente Néstor Kirchner debió poner todos los recursos diplomáticos europeos para evitar que se embarguen los cargamentos de harina de soja que Argentina vendía a Europa.
Monsanto entabló acciones legales contra Argentina por no pagarle patente, ya que según ellos, se podían encontrar en la harina de soja cadenas de ADN donde se verificaba la existencia del gen de resistencia al Glifosato.
Y reclamaban 15 dólares por tonelada de harina de soja.
Decía Carlos M . Correa , en el número 82 de "Le Monde Diplomatique" (abril 2006) :
" La empresa multinacional no oculta sus intenciones: llevar a juicio a importadores europeos de harina de soja argentina para que sean éstos los que paguen un ‘plus' por la tecnología incorporada por el gen RR, sea voluntariamente (mediante licencias contractuales) o por sentencia judicial. Dada la espada de Damocles que significa tener juicios por cada embarque del producto, se corre naturalmente el riesgo de que los importadores europeos migren a otros oferentes, o bien de que se sometan al pago de una regalía cuyo costo terminarán trasladando a los productores y exportadores argentinos. El perjuicio para Argentina resultante de este ejercicio abusivo del derecho de patentes puede ser enorme. Especula Monsanto que, ante este escenario, el gobierno argentino cederá y se decidirá a crear un sistema especial de compensación para retribuir por el uso del gen."
http://www.insumisos.com/diplo/NODE/813.HTM
Tal vez, por esas presiones, se empezó a discutir la nueva ley de semillas que reconoce derecho de patentes.
Sinceramente, espero que nunca salga del Congreso.
El asunto de la harina de soja, no prosperó gracias a la Directiva sobre la Protección de las Invenciones Biotecnológicas (98/44/EC del 6 de julio de 1998), que dejó pocas chances de éxito al osado planteo legal de Monsanto ante los tribunales europeos; y a los recursos económicos, diplomáticos y legales del Estado argentino (algo que no suele contabilizarse por los productores, o la "Mesa de Enlace").
En
el contrato original y legal, según cuenta el periodista Sebastián Premici en
Página 12 del día lunes 1 de septiembre de 2014, en su punto 4 establece:
“El uso de la Tecnología Intacta estará
limitado al territorio (Corrientes, Entre Ríos, Santa Fe, Córdoba, Buenos
Aires, La Pampa y San Luis). Para extender la geografía, habrá que pedir
autorización a Monsanto.”
Es
decir que además, el resto de las provincias, deberán pedirle permiso a Monsanto
para sembrar esa variedad de soja, marcando un nuevo territorio dentro de
nuestro territorio.
La
zona central del país, producirá con biotecnología de avanzada, el resto sólo si se lo
permite una multinacional extranjera.

Monsanto
desde Delaware, EEUU, decidió quiénes concentrarán la riqueza en nuestro
territorio.
Y
del mismo modo, podrían decidir quedarse con sus campos si manejan el precio de
los granos, de los cánones; y someten a
juicio a los productores por cánones impagos de obtentor.
Estamos
hablando de la zona agropecuaria por excelencia de nuestro país.
La
pérdida de biodiversidad en los cultivos nos expone no sólo a las fluctuaciones
de los mercados que domina el hemisferio norte, sino también a este tipo de
prácticas monopólicas.
La
sojización del territorio argentino, paraguayo, brasileño y uruguayo, bajo las
leyes de Monsanto, sería una catástrofe económica para la región.
Monsanto
con esta licencia de uso, está creando no sólo una Junta Privada de
Granos, sino un sistema monopólico de
comercialización interna al cobrar derechos de uso de la semilla; y externo al
imponer a sus exportadores.
Si
el Estado Nacional no interviene ahora, tarde será para crear un sistema
de comercialización de granos intentando ser más justos en la distribución de
la riqueza.
El
50 por ciento de la producción granaria argentina es de soja.
Ya
hay 73.000 productores que firmaron el contrato. Y probablemente, muchos de
ellos no estén enterados de qué riesgos corren.
Como
Nación debemos defender la soberanía alimentaria, que es el derecho de a definir
nuestras propias políticas agrarias de acuerdo a objetivos de desarrollo
sostenible y que garanticen que nuestro pueblo va a poder comer.
La
seguridad alimentaria de nuestro pueblo, se ve francamente amenazada, si un
monopolio, en este caso extranjero, tiene la facultad de poder cobrar a sus
productores por plantar sus alimentos.
El mercado granario mundial se maneja desde Chicago, cuna de Milton Friedman y sus golden boys.
La sede de Monsanto está en Delaware, EEUU, una cueva fiscal.
Allí también tienen afincados sus intereses el Grupo Clarín, quien desde hace años viene entrometiéndose en los negocios agropecuarios, formando opinión y sojizando el país; además de alentar campañas contra las retenciones, ya que estas no sólo sirven para redistribuir la riqueza, sino también como freno a la expansión de la frontera agrícola, actuando como exclusa para evitar que todos siembren soja, desabasteciendo nuestro mercado interno de otros productos agrícola ganaderos.
Monsanto pretende decidir quién vende las semillas, quién las usa,
cobrar por su uso, auditar a los productores,
analizarles los granos, comprarles la cosecha y acopiar o exportar .
Se te sentaron sobre los silos como hicieron este año algunos productores, y nos complican la vida para los pagos de la deuda, para la compra de insumos médicos o para la industria.
Te vuelven a la edad media en un periquete.
Se te sentaron sobre los silos como hicieron este año algunos productores, y nos complican la vida para los pagos de la deuda, para la compra de insumos médicos o para la industria.
Te vuelven a la edad media en un periquete.
Vienen
por toda la cadena productiva, y una vez afianzados políticamente, es probable
que también vayan por las tierras más fértiles del país.

¿Y quién es Monsanto?
VANGUARD
GROUP: 5% .
Este
grupo a su vez, está formado por Exxon y Chevron, la petroleras histórica del
clan Rockefeller; el banco el JP Morgan Chase controlado por David
Rockefeller; Apple,; y las empresa General Electric; Wal-Mart; Goldman
Sachs; y Microsoft Corp. de Bill Gates.
FMR
LLC: 3,4%
esta compañía tiene a su vez como principales
accionistas a las compañías célebres del Grupo Rockefeller como Chevron,
JP Morgan Chase, General Electric, Apple ; Microsoft
y la minera Barrick Gold.
BLACKROCK
FUND ADVISORS: 2,7%
es
una compañía del Grupo Rockefeller con diversas carteras de negocios. Entre sus
veinte principales accionistas figuran Exxon Móvil, Apple, Chevron, General
Electric, y el JP Morgan Chase, Microsoft
y Coca Cola.
PRICE
ROWE ASSOCIATES: 2,5%
accionistas principales Apple, JP Morgan Chase, Exxon
Mobil, Chevron, General Electric y Microsoft .
DAVIS
SELECTED ADVISERS: 2,1%
Entre
sus accionistas figuran, el JP Morgan Chase, Goldman Sachs, y otras empresas
del grupo Rockefeller como Hewlett Packard Co, CVS/Caremark Corp., y American
Express.
JENNISON
ASSOCIATES LLC: 2%
Banco de inversión propietario del Morgan
Stanley. Entre sus principales accionistas figuran: Apple, JP Morgan
Chase, Goldman Sachs, Halliburton , la cerealera Bunge, Facebook, y otras empresas de los Rockefeller.
MOORE CAPITAL MANAGEMENT LP: 1,9%
Formada
por accionistas de Apple, JP Morgan
Chase, Goldman Sachs y Halliburton, todas firmas del Grupo Rockefeller.
Entre otros. Pero nótese que los nombres se repiten. Tanto en los banqueros que participaron de nuestra deuda externa, como en Monsanto.
Casualidades permanentes:
No es casualidad que inviertan tanto dinero en ATFA, estudios de abogados carísimos como los de Mariano Grondona y secuaces, o en publicidades para arrear a los productores a usar sus productos.

Tampoco es casual que inviertan en armar ONG's que organizan almuerzos y viajes para periodistas vinculados al sector agropecuario, para difundir las bondades de esta nueva soja, como el que se hizo en Córdoba el 28 de agosto próximo pasado.
Este almuerzo fue organizado por "Comunidad agroalimentaria", una ONG creada en marzo de este año.
Miembros de esa ONG son los representantes
de la Región Córdoba Norte; AACREA; Fundación de Maní Argentino; Cámara de
Industrias de Aceites Vegetales de Córdoba; CARTEZ; Colegio de
Ingenieros Agrónomos de Córdoba; FAA; CONINAGRO; FEARCA; Asociación Argentina
de Productores en Siembra Directa; Bolsa de Cereales de Córdoba; Cámara
Expendedora de Agroquímicos y Semillas de Córdoba; Sociedad de Acopiadores de
Granos y la Sociedad Rural Argentina,
filial Córdoba.
Cinco
días después de ese almuerzo, el decano
de la Facultad de Agrarias de Universidad Nacional de Córdoba , el Ing. Agr.
Juan Marcelo Conrero, firmó un convenio
con Monsanto, contraviniendo la posición tomada por las autoridades de esa
Universidad y el Consejo Superior desde 2012; de no avalar la instalación de la
planta procesadora de semillas.
El
Ingeniero Juan Marcelo Conrero, asumió una activa defensa de la
multinacional extranjera en una nota que firmó para el diario La Voz del
interior, de Córdoba; perteneciente
al grupo Clarín.
Pueden leerse en distintos lugares, que Argentina recibió la visita de un periodista supuestamente ecologista, que antes se oponía a los transgénicos, pero que repentinamente "vio la luz", y ahora apoya intensamente la siembra directa, el glifosato, y las modificaciones genéticas en granos y cereales.
El periodista de marras: Mark Lynas, se paseó en julio por la UBA, y por supuesto también por Córdoba,invitado por la Comunidad Agroalimentaria.
Y sin tapujos, dicen que trabaja para la Fundación Melinda y Bill Gates, para la promoción de los transgénicos en África.
Claro que no te dicen, que MICROSOFT, la empresa de Bill Gates, es parte de Monsanto.
El ingeniero agrónomo Lorenzo Basso, en su carácter de Secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca aprobó la RR2 , el 10 de agosto de 2012, por resolución Nº 446.
Esa misma semana, Monsanto publicaba en Clarín Rural la solicitada -contrato, por la que cuando esa soja llegara a la Argentina, quien la comprara, reconocía los derechos de obtentor y pagaría 4,5 U$S en tal concepto , por bolsa de semilla.
En Argentina NO se paga derecho de patente por las semillas, aún.
El ingeniero Lorenzo Basso fue removido de su cargo hace unos meses por el nuevo titular del Ministerio , el ing. agr. Carlos Casamiquela quien forjó su carrera en el INTA.
Pero no teman, el ingeniero Lorenzo Basso no es un desempleado más. Ahora es director de UBATEC.
¿Y qué es Ubatec?
Una sociedad anónima constituida por la Universidad de Buenos
Aires, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, la Unión Industrial
Argentina y la Confederación General de la Industria.
Qué hace Ubatec?
Dicen ellos que fortalecer las actividades productivas y comerciales de las
empresas, actuando como vehículo entre la comunidad científica y el
sector privado.
Es raro al menos, que la Ciudad de Buenos Aires, la UIA y la CGI, eligieran a un ingeniero agrónomo para dirigir esta entidad.
Claro, tal vez sea casualidad, que la Universidad de Buenos Aires, haya decidido sacarle la administración de las 5000 hectáreas productivas en zona núcleo (zona San Pedro y Pergamino), al INTA.
Monsanto en su contrato de "licencia de uso" impone además, en su artículo 13, como mediador en caso de conflicto, al a la Cámara Arbitral de Cerales de la Ciudad de Rosario o la de Buenos Aires.
A través de Monsanto, vienen por todo.
Manejando el dinero no necesitan las leyes.
De poco servirá tener o no tener la ley de semillas si los productores reconocen el canon de obtentor implícito en el acto de comprar la bolsa; ya que en el futuro podrían pretender cobrárselo en otro país al exportarla. Y tal vez, no le hagan juicio a la Argentina, como en 2004. Sino que vayan por cada productor individualmente.
Pero van por más. Van por el manejo de la balanza comercial.
Modificando en un futuro el precio del canon, modificarían quién siembra y quién no.
Modificando las retenciones con un gobierno afín a sus intereses, (todos los opositores se muestran dispuestos a bajarlas o sacarlas), manejarán el ingreso de dólares al país.
Si imponen esta modalidad de "licencia de uso" para sembrar soja modificada genéticamente, también podrían imponerla para el maíz, ya que casi todo el maíz que se planta en Argentina es modificado genéticamente, excepto en algunas regiones del NOA.
Nos están rodeando los buitres, y no veo voces de alerta, sino más bien una mansedumbre de cordero herido y atado, que asusta.

Si te interesa leer sobre cómo se aprobó la Soja RR , en 1996, en Argentina; de la mano del ingeniero agrónomo Felipe Solá, podés clickear el siguiente link (y contame si debemos preocuparnos, o no ):
http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-123932-2009-04-26.html
Esto escribía en abril del 2012, cuando aún no estaba la tecnología pero Monsanto ya te hacía firmar la carta de intención:
http://nuevasfotosviejas.blogspot.com.ar/2012/01/el-lazo.html
Hay un montón de exageraciones. Pero básicamente no es obligatorio sembrar esa soja, ni firmar ese contrato.
ResponderEliminarEn la zona núcleo muy pocos lo firmaron.
La mayoría considera que el beneficio no supera al costo.
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarCon respecto a las entidades, me consta la opocision de CRA a este convenio, esta entidad esta de acuerdo con pagar el precio en la bolsa, despues de eso el grano ya es nuestro y podemos hacer lo que se nos ocurra, me parece una locura firmar este contrato, y coincido con vos que la mayoria de los q los firmo no tiene idea el daño q e se hizo a si mismo.
ResponderEliminarEstimado Fede, el problema es que aunque algunos representantes de algunas entidades agropecuarias están en contra, no han sido lo suficientemente contundentes en sus argumentos, ni han visibilizado y denunciado el problema con la fuerza necesaria. Es mucha la plata que está poniendo Monsanto en promoción directa e indirecta.
EliminarPor las mismas razones que me opongo al canon por "licencia de uso" , me opongo a que se pague canon por las semillas en bolsa.
Guatemala acaba de derogar la ley que habilitaba el cobro de patente por semillas, porque se dieron cuenta que no iban a poder comer, si Monsanto no los autorizaba.
La Soberanía Alimentaria va de la mano de la Seguridad Alimentaria.
Y lo primero , es sostener la vida humana en un país. Luego, según las prioridades de cada ideología, podemos hablar de negocios. Abrazo y gracias por tu comentario.
Este mecanismo de Monsanto ..es conocido desde hace muchos años atrás ..y que monsanto pueda haber entrado en ARH..no es por ignorancia nativa ..si por el cipayismo de las mas altas autoridades de la Nación y de las provincias ..y sus cámaras legislativas..-->@verdaddudada
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