miércoles, 6 de agosto de 2014

Acunado por la vida

Apareció Guido.
Dos palabras que inundaron de alegría el corazón de todos los argentinos bien nacidos.
Estallaron los teléfonos, las redes sociales, las radios, la televisión.
Nada era suficiente para confirmarlo, necesitábamos ver y escuchar  a Estela.

Y Estela habló, con la serenidad de siempre, con la alegría exacerbada porque esta vez, hablaba de su propio nieto. Y parecía que le saltaría el alma del pecho mientras el amor se le asomaba por los ojos. Mirian Luchetto - Diciembre de 2004

 Con los abrazos guardados, con la lucha al hombro, con la alegría de saber que Guido fue criado con amor, Estela iba desgranando cada detalle que rodeaba al momento en que se enteró que Guido estaba bien, que era feliz.

Lloramos.  Todos lloramos. Hasta los más duros.
Algunos señores pudorosos, disimulaban.
Otros abrimos el grifo de la emoción, y dimos rienda suelta a la felicidad, por ver la vida sobreponiéndose a la muerte. El triunfo del amor por sobre el odio, concretado en la figura del nieto de Estela.  
 
Unos pocos sacaron a relucir su crapulencia, pero ante tan inmensa alegría, sólo lucieron colgajos de su miseria. Chaskibunes de odio que sólo pueden mover a risa.

Porque la vida, la alegría, el amor que nos inundó ayer,  no pudieron ser opacados.

Por su propia emoción (déjenme pensar bien esta vez) la jueza María Romilda Servini de Cubría, dio en una entrevista el nombre y apellido con el que fue criado Guido.
Una infidencia poco feliz, ya que lo expuso ante los medios de comunicación, cuando apenas estaba enterándose de su origen.
Torpemente contravino lo que durante años venía haciendo Abuelas: dejar que los nietos puedan procesar la información y que elijan si quieren o no darse a conocer.

Con la rapidez en que la vida se abre paso, se fue descorriendo el velo del tiempo y descubrimos la historia de Guido.
Y supimos más de su mamá, Laura y conocimos a  su papá, Walmir.

Su nacimiento fue acuñado por el horror.
Pero él, fue acunado por la vida.
 
Supimos que Guido, es músico; como lo era su papá.
Que tiene la mirada de su mamá.
Y es docente como su abuela materna pero de música. Uniendo ambas familias.
Y que es de River como su papá. 
Y que su instinto lo guió a participar como músico de los eventos que organizaban las Abuelas.  
 
Y que pareciéndose a tanta gente, es único. Como toda obra de arte.

El 31 de mayo fue entrevistado en el programa de Radio del Plata, "Instinto de Conversación" por su música, por él, por lo que hace.
Quien lo entrevistaba, uno de los conductores del programa, es el fiscal Félix Crous, quien hasta hace poco, era uno de los fiscales federales que ponía el corazón en la Unidad de Asistencia para Causas por Violaciones a los Derechos Humanos durante el terrorismo de Estado, trabajando para que la memoria se encuentre con la verdad, y se haga justicia.   
Gracias a esa entrevista, hoy podemos conocer a Guido, hablando desde él mismo, sin equipaje.

No podría haber habido otra entrevista en otro lugar, no podría haber sido de otra manera. La vida lo iba guiando. 

 Laura Carlotto
Y revivimos, aquellos que tenemos unos cuantos años, desde el principio toda la lucha de Abuelas y de Madres.
Y en blanco y negro vimos las vueltas en  la Plaza con los pañuelos blancos, con esas mujeres de mediana edad que nos interpelaban cuando nadie lo hacía.
Cuando desde el poder las llamaban "viejas locas".
 

Y el juicio a las juntas, pasado en silencio en la TVcómplice, que decía hacerlo para proteger a la población y en realidad, lo hacía para proteger a los genocidas, poniendo silencio a tanto horror.
  
Y el Diario del Juicio, que comprábamos los que queríamos saber qué había pasado.

Y los carapintadas, y la  ignominia de la "obediencia debida", del "punto final" y el "indulto".


Y de a poco, el recuerdo  empezó a tomar color:  el abrazo de Néstor, recuperar el edificio de la  Esma para la vida; bajar los cuadros; derogar las leyes de impunidad; los juicios que pusieron tras las rejas a los asesinos y torturadores...
Memoria, verdad y justicia tantas veces pregonadas, que se fueron materializando de a poco, sin prisa pero sin pausa.

Y hoy la vida en Technicolor nos devuelve una sonrisa.

No pudieron con balas, con cemento, con odios, con diarios, con jueces comprados...
La vida se hizo presente se corporizó la historia.

Estela recuperó a Guido.
Los argentinos recuperamos la esperanza.
Y nos da fuerza para seguir buscando y  para que muchas familias, recuperen a esos nietos que caminan por ahí, vestidos con otra identidad.
Vale la pena.


Si tenés dudas sobre tu propia identidad, o sabés dónde pueden estar los nietos secuestrados por la dictadura cívico-militar,  comunicate con Abuelas de Plaza de Mayo. 
Ellas como siempre, te están esperando:

http://www.abuelas.org.ar/


Si, se puede


Si les da el corazón, pueden leer:
 http://www.enlacecritico.com/cronicas-de-historia-reciente/laura-carlotto-vivir-y-parir-en-la-cacha
  




2 comentarios:

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