sábado, 17 de octubre de 2015

Los buitres vienen a cenar.



Hoy vamos a hablar de los acuerdos multilaterales que se están gestando, algunos ya se concretaron, y que afectarán gran parte de la economía global.

Esto es sumamente importante, y también, sumamente engorroso, justamente, porque cuando tratan de que no entiendas, es porque están tendiéndote una trampa, como dice nuestro actual Ministro de Economía, Axel Kicillof.



Se denominan  tratados comerciales a aquellos acuerdos sometidos al derecho internacional y que, suscripto entre dos o más países soberanos,  establece el modelo de relaciones en los intercambios comerciales entre los firmantes.

Cada vez más frecuentes luego de la Segunda Guerra Mundial, estos acuerdos deberían permitir tener una cierta previsibilidad en las balanzas comerciales respecto a determinados  bienes y servicios. Bueno, parece que están cambiando las reglas de juego.

Desde 1944, luego del Acuerdo de Bretton Woods, se establecieron mundialmente algunas normas que cambiaron el mundo de las finanzas de los países: la dolarización del comercio mundial, la creación del Banco Mundial y la creación del Fondo Monetario Internacional.

Muy suscintamente: cuando un país enfrentase  un déficit de su balanza comercial de pagos, deberían  financiarlos a través de las reservas internacionales o mediante el otorgamiento de préstamos que concede el Fondo Monetario Internacional.
Para tener acceso a esos préstamos los países deben acordar sus políticas económicas con el FMI.

Eso es algo que los argentinos conocemos muy bien, lamentablemente.

En los años 70,  latinoamérica se vio sometida a regímenes dictatoriales impuestos por los EEUU; y a políticas neoliberales de endeudamiento,  que al mismo tiempo, iban destruyendo las pequeñas industrias locales.
 Esto derivó en políticas económicas de "ajustes" impartidas por el Fondo Monetario; a la vez, que, se iban destruyendo las industrias locales y concentrando la riqueza en unos pocos empresarios.

 La perfección del plan maquiavélico, estaba en que muchos de esos empresarios, además, dependían de insumos extranjeros, porque eso aseguraba, una nueva partida de préstamos y nuevas intervenciones del FMI, que a la vez, impondrían nuevas recetas de ajuste y de expoliación.

La prueba piloto, la hicieron en Argentina en 2001.

Canjearon los bonos de deuda tomada al 9%; y nos dejaron bonos de deuda al 16%. Es decir, nunca nos dieron dinero. Las empresas públicas  privatizadas giraban sus ganancias al exterior. Y los bancos extranjeros, con la ayuda de traidores a la patria en el Banco Central, fugaron los dólares que ahorraba la ciudadanía.

Se llevaron los dólares y dejaron pagarés con un interés mucho más alto, a una Argentina que estaba en el fondo del infierno.

Pocos saben que Norman Bayley, en 2002,  había traído la propuesta de entregar provincias "inviables" a cambio de parte de la deuda.

Antes de eso, en 2001, Domingo Cavallo, ya venía hablando de provincias inviables. 

 Casualmente, las provincias inviables eran las de la Patagonia, Salta, Jujuy, Misiones, Chaco y Formosa.
 Las provincias con reservas de petróleo. 


Primero te venden el concepto a través de los medios de comunicación. 
Luego generan el problema.
Y por último, asocian concepto y problema para darte la solución.  

Gracias a Néstor Kirchner que eligió pagarle hasta el último dólar al Fondo Monetario Internacional, nos libramos de ese yugo de noria.

Pero como bien sabemos, los buitres no descansan.

Más allá de las perspectivas nacionales por las elecciones del próximo domingo 25 de octubre, y de los miedos que a todos nos genera la incertidumbre del resultado, hay algunas cosas que están pasando en el mundo que nos afectarán.

Son dos tratados comerciales, que intentaron ser secretos, pero que se han ido filtrando algunas de sus cláusulas a través de Wikileaks, y que de concretarse, cambiarán no sólo la comercialización de bienes y servicios para quienes lo firmen, sino también, el nivel de vida para quienes no lo firmen.

 Uno de esos tratados es el Trans-Pacific Partnership. El llamado de aquí en más TPP.

El otro  es el Trans- Atlantic Trade and Investment Partnership. De aquí en más, TTIP.

Estos acuerdos proponen negociar bienes y servicios entre los países firmantes excluyendo a otros; algo que hasta ahora, en la OMC- Organización Mundial del Comercio, no está permitido, ya que las reglas principales eran el comercio sin discriminación.

El TPP, es el acuerdo comercial entre los EEUU, Canadá, México, Perú y Chile en la costa   americana del Pacífico y los países del otro lado del océano, Brunei, Japón, Malasia, Singapur, Vietnam, Australia y Nueva Zelanda.

Del lado americano, hay 535 millones de habitantes, aproximadamente; mientras que del otro lado , 285 millones de habitantes.
Dentro de los países americanos, EEUU es el que tiene la mayor cantidad de habitantes, unos 250 millones, casi equiparable a la cantidad de habitantes de los países firmantes del otro lado del Pacífico en su conjunto.

Pero como bien sabemos, las empresas norteamericanas, son grandes y poderosas corporaciones mientras que las empresas vietnamitas, no lo son.

Mientras que las empresas de los países firmantes más modestas y en menor número, competirían entre sí poniendo sus productos en EEUU, las empresas de EEUU no tendrían una competencia similar en esos países.
Pongamos por ejemplo, Coca Cola. Es una gran corporación con presencia mundial, y ya establecida en todos los  países; mientras que cualquier gaseosa  mexicana o chilena, no tendría la fuerza para competir contra Coca Cola en EEUU.  Como ya no la tiene para competir dentro de sus propios países.
Lo que significa que Coca Cola, terminará fagocitando a las competidoras en los países firmantes.

El ejemplo de Coca Cola, trasladalo a cualquier tipo de producto, incluyendo desde los provenientes de industrias  metalmecánicas, insumos médicos,  hasta medicamentos o alimentos. 

Otro de los puntos filtrados de estos acuerdos "secretos", que fueron firmados por los gobiernos sinel aval de los respectivos  parlamentos;  es que no se admite el dumping, (subsidiar productores o empresarios para que esos bienes sean exportados con mejor saldo para su proveedor) pero quedan excluídos de las normativas los subsidios a las empresas o productores durante las crisis.

Es decir, que EEUU puede subsidiar el algodón, como de hecho lo hace en un 80%, aduciendo que  el sector algodonero está en crisis en ese país.  Y así , exportarlo a México, ya manufacturado, con un costo infinitamente menor, al que tendría cualquier textil mexicano.

También se traban los aranceles compensatorios, es decir, los impuestos a la importación de productos algo que se establece y está permitido por la OMC,  para proteger la producción local. Es decir que estos países, aceptan como propios y con las mismas garantías de comercialización a los productos extranjeros provenientes de los países firmantes del acuerdo.


Esta película ya la vimos en Argentina, dos veces: una durante la dictadura cívico-militar; y la otra en los 90. Cuando importábamos caramelos y  chocolates de Inglaterra,  mermeladas francesas, pomelos de Israel... Y vimos fundirse a industrias conserveras,  y de golosinas, o de galletitas que terminaron en manos extranjeras. La importación y las devaluaciones, acabaron con la competitividad de Pindapoy, una de las más importantes productoras y comercializadoras de cítricos, jugos y esencias; que participaba en toda la cadena de producción, con lo que su caída, arrastró a otros empresarios.

(La historia de Pindapoy, da una muestra cabal de cómo las políticas neoliberales arrasaron con la industria en unos pocos años. Si te interesa, podés leer un trabajo de la Universidad de La Plata donde encontrarás , que junto a Pindapoy había otras empresas de alimentos que también desaparecieron en la vorágine neoliberal: 

http://www.memoria.fahce.unlp.edu.ar/trab_eventos/ev.724/ev.724.pdf )





Estos acuerdos, además,  incluyen cláusulas de garantía de la rentabilidad al inversor extranjero.
Es decir, que si un empresario extranjero, empieza un negocio en algún país de los firmantes, puede demandar al Estado, en caso de no ganar lo que esperaba.

En Argentina del 2003, intentaron hacer valer ese "derecho" las empresas privatizadas que vieron menguadas sus ganancias en dólares tras la devaluación.
Por ejemplo Telefónica que hasta diciembre del 2001 giraba  900 millones de dólares a su casa matriz, pasó en Enero 2002, tras la devaluación a girar 300 millones de dólares ( con un dólar a 3 pesos) .
Intentaron entonces presionar para obtener aumentos de tarifas, pero como no lo obtuvieron, presentaron demanda ante el CIADI,  (Centro internacional de arreglos de disputas de inversiones)

Demanda que retiró en 2009 luego de negociaciones de Estado con la empresa

http://www.laprensagrafica.com/economia/internacional/67631-telefonica-retira-la-demanda-contra-argentina-ante-el-ciadi

Lo que en los 90 las corporaciones hicieron con Argentina, ahora pretenden hacerlo en un gran acuerdo multilateral, cargándose a varios países juntos, de varios continentes.

Estas cláusulas no son algo nuevo.
Se las denomina ISDS, (Investor-State Dispute Settlemen) y fueron paridas a la luz de los acuerdos firmados en 1965 al calor del Banco Mundial que promovíael arbitraje internacional.

El objetivo explicitado entonces, y que parecía razonable, era la protección del inversor extranjero para que no tuviera un trato diferente al inversor local.

El problema es que estos tribunales internacionales, ahora están conformados por abogados que las  corporaciones pusieron allí. 
Y esas corporaciones son las que llevarán a los Estados, léase países, a esos tribunales.

Como vimos hace muy poquito con el litigio al que nos llevaron los Fondos Buitres en Nueva York, los jueces como Griesa, abundan.

Y los empresarios como Kenneth Dart, Paul  Singer o los hermanos Koch también.

Así, en un doble juego de pinzas,  por ejemplo Monsanto, que ya tiene contratos con privados y con Estados para meter la soja RR2,  que incluye no sólo la semilla , sino todo el paquete tecnológico y la comercialización de ambos en todas sus instancias; podría iniciarle un juicio a alguno de estos países, si una catástrofe climática acabara con las cosechas, o si un estado decidiera suspender la comercialización de determinados insumos por daños a la salud de la población, ya que implicaría una   pérdidas de aquellas ganancias presuntas.

Para ver el contrato leonino al que Monsanto somete a quienes usen la soja RR2, pueden leerlo en


http://mabaires.blogspot.com.ar/2014/09/vienen-por-el-verde.html

Sumado esto a las cláusulas ISDS que aceptaran los Estados firmantes de TPP o del  TTIP, es una bomba de tiempo, donde los productores locales podrían perder sus campos en manos de las multinacionales, pero también, a la larga,  los Estados verían afectada su economía, ya que, el hecho de que las corporaciones se queden con sus campos, no implica necesariamente que los usarán para cultivar lo que ese país necesite para su consumo interno, o para exportar.
Y como si fuera poco, el precio de los granos, los maneja el Mercado de Chicago.
Es decir, que los productores se convierten en simples esclavos de las multinacionales que marcan no sólo las reglas de juego, sino que ponen el precio y deciden si te hunden o te salvan de acuerdo a sus intereses geopolíticos. 

Con lo que también se vería afectada la balanza comercial, la soberanía alimentaria, y la seguridad alimentaria de los pueblos.


Como si fuera poco, peligra la seguridad sanitaria, ya que estas cláusulas, implicarían alargar casi indefinidamente el derecho a las patentes de los medicamentos, por consiguiente, se producirá el encarecimiento de las investigaciones médicas locales, y también, afectará la fabricación de  genéricos, encareciendo el acceso a la salud de las poblaciones y manipulando las enfermedades como control poblacional; tal como sugirió Jean Marie Le Penn, el candidato de la derecha francesa, respecto del Ébola y África.

http://www.publico.es/internacional/jean-marie-le-pen-ebola.html

Para entender un poco más sobre los ISDS, y algunas de sus implicancias, recomiendo un blog español, que tiene bastante clarito de qué se trata.

  
 http://www.economiaciudadana.org/2014/04/Que-es-y-cuales-son-las-consecuencias-de-la-Proteccion-al-Inversor-ISDS-Investor-State-Dispute-Settlemen-Acuerdo-Comercial-Inversion-entre-UE-EE.UU.html


Estos acuerdos internacionales, impulsados por EEUU, tienen una clara intencionalidad geopolítica: desbancar a China y a Rusia como competidores, ya que quedaron afuera de ambos tratados.

Mientras que el TPP no afectará hoy mayormente a China, lo cercará a la larga, rodeando su país con economías a las que dominen las corporaciones de  EEUU.

Mientras que el TTIP, encuentra a una Europa debilitada por sus propias crisis no tanto económicas, como sí, financieras. Crisis que fueron originadas por los bancos privados vinculados a su vez con la banca y la bolsa estadounidense y británica, con la burbuja inmobiliaria y la caída de Lehman brothers.  
  No es tampoco un dato menor, que Alemania tiene intereses económicos con los rusos al ser socios en las empresas energéticas. Ni que es el país que domina en el continente europeo.


Tampoco parece ser tan casual que el recrudecimiento de la crisis global, se iniciara justo cuando se empezaron a diagramar estos tratados, sobre todo cuando se observa que los países mas endeudados de Europa, son los que tienen la entrada al continente desde el Atlántico, como España y Portugal; y los que están al sudoeste  y son la entrada desde África y Medio Oriente: Italia y Grecia.
Al ser los países más comprometidos financieramente con el Fondo Monetario, las políticas de ajuste y tener pocas industrias, están como plato de entrada en el banquete de los buitres.

 
Al mantener excluído del TTIP a Rusia,  se aseguran mantener a Alemania vinculada más a Europa que a Asia.

No es casual que intenten presionar a Brasil para que firme el acuerdo TTIP, porque de este modo, interfieren en los BRICS, ese acuerdo entre países, en los que no se maneja el dólar.
Y para lograrlo, están presionando fuertemente sobre Dilma Roussef, con diferentes maniobras económicas y mediáticas tanto dentro, como afuera  de Brasil, llegando incluso a pretender enviarla a un juicio político para sacarla del gobierno.
Si logran voltear a Dilma, y tomar el poder desde la derecha, es más que un hecho que terminarán firmando el TTIP, boicoteando así, de paso a toda la región . 

 
 http://www.cronista.com/economiapolitica/Industriales-brasilenos-presionan-a-Dilma-y-estudian-impacto-de-acuerdo-con-EE.UU.-20141112-0073.html
 

Damas y caballeros, la mesa está servida. Y el banquete somos nosotros.
 

2 comentarios:

  1. Los imperios estan muy activos ( G.bretaña y EEUU) y van a generar todas las crisis necesarias para sus objeti9vos

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    1. Así es, pero más que los imperios, son las corporaciones que dominan esos imperios. Abrazo!

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