martes, 10 de febrero de 2015

Línea de sangre VIII- Las máscaras de los fiscales





Al tirar del hilo sangriento que rodea a la muerte y la macabra vida del fiscal Alberto Nisman, vamos encontrando personajes nefastos que, enquistados en el poder judicial, proporcionan abrigo a los autores de los más aberrantes delitos.

Detrás de toda la pompa del edificio Le Parc, en el coqueto barrio de Puerto Madero, rodeado de lujos, vivía este personaje en un departamento que no le pertenecía, y se movía en un auto prestado por los dueños de una empresa de empaques, vinculado a la CIA.

Si de empaquetarnos se trata, el fiscal Alberto Nisman se lleva todos los galones, porque durante 17 años estuvo al frente de la causa AMIA, haciéndole creer a la sociedad que investigaba el atentado.




A casi 20 días de su  muerte, la prensa aún no ha informado absolutamente nada sobre el personaje que le prestaba el auto. Y eso nos indica, que los medios hegemónicos no tienen ningún interés en indagar sobre Eugenio Ecke, hombre vinculado a Frank Holder, la embajada norteamericana y Clarín.   

Por la cantidad de muertes dudosas que acaecen a quienes se les vinculan, tal vez, no sea tan desacertado  esconderse tras el carnet de periodista. El miedo no es sonso.

Tampoco han hecho una gran investigación acerca de la vida profesional de Alberto Nisman, lo que resulta extraño, siendo que esos medios, pretenden entronizarlo como un “muerto político”.
Paradojas de la comunicación, que pretende hacernos creer que al fiscal “lo mataron” por su trabajo, pero no nos dicen cuál había sido su trabajo.  




Una de las primeras causas resonantes que manejó Nisman  dentro del poder judicial, fue la investigación del Copamiento del Regimiento de Infantería Mecanizada  3  en  La Tablada.

Alberto Nisman era secretario del juzgado de instrucción que manejaba Gerardo Larrambebere.

 El juez Larrambebere, participó también de la causa AMIA como parte del Tribunal Oral Nº 3, que además integraban Miguel Pons y Guillermo Gordo.
Y Clarín te lo pintaba como un juez “sin vinculaciones políticas”

Absolvieron a todos en 2004.

Casualmente María Luisa Pons, hermana del juez Pons integrante de ese TOF 3  en los 90, había obtenido la titularidad del Registro de la Propiedad Automotor Nº 7, ubicado en Pasaje Rivarola 118, en CABA. Durante la época en que los acusados Hugo Anzorreguy estaba en la SIDE y Corach era Ministro del Interior.  

Años antes, el juez Larrambebere, por su actuación en el Copamiento a La Tablada, había sido denunciado y ¿quien actuó en la causa?… el mismo juez Miguel Pons que ahora lo acompañaba en el TOF3 .  


 



En la causa del Copamiento al Regimiento de La Tablada, además de Nisman y Larrambebere, actuaron el defensor oficial del juzgado Federal de San Isidro Pablo Quiroga, a quien pusieron a subrogar la fiscalía;  y Raúl Pleé; este último fiscal de la Cámara Federal de San Martín , en reemplazo de Santiago Blanco Bermúdez, fiscal federal de Morón que se hallaba de licencia en esos días.
Este último, es hoy el abogado de Antonio Stiuso.

La causa fue armada en base a la inteligencia, tanto de la SIDE como del Ejército. Y tal como se hacía en esa época, nadie respetó las garantías constitucionales y temo decir, tampoco la verdad.

Al repudiable hecho de la toma del regimiento por parte de militantes del “Movimiento Todos por la Patria” (MTP), que debía investigarse y sancionarse; se le sumó la ignominia de que el poder judicial instruyera la causa desoyendo y  silenciando, y tal vez, fomentando, los abusos cometidos por los militares contra los asaltantes.
Encubrieron torturas;  fusilamientos;  uso de bombas de fósforo prohibidas por la Convención de Ginebra; ocultaron que dinamitaron a algunos de los asaltantes; y la desaparición de 2 militantes a quienes todos los testigos habían oído mientras los torturaban o  visto cuando personal de civil los subía a un Ford Falcon verde.
Iván Ruiz y José Díaz permanecen aún hoy, desaparecidos.
Hay varias notas muy interesantes sobre lo ocurrido en el regimiento y sus vinculaciones en :


Durante años, el Poder Judicial silenció las denuncias presentadas por los protagonistas. Tan así es, que el Dr. Rodolfo Yanzón abogado de las víctimas, relató cual fue la respuesta del entonces Procurador General de la Nación, Nicolás Becerra : “ Mire Yanzón, hay 3 fiscales que trabajan directamente para el Ejército, dos de ellos son Plée y Quiroga”.

Becerra, en 1997, tres años antes de esta confesión, ya había nombrado como Fiscal de la Causa AMIA a Alberto Nisman.

    Raúl Plée , convocane a la marchita de los "fiscales" fue hasta hace poco, fiscal de la Cámara de Casación Penal y titular de la Unidad Fiscal para la investigación de Delitos de Lavado de Dinero y Financiamiento del Terrorismo.
Y obviamente, es uno de los opositores al memorando con Irán:


Pablo Quiroga es fiscal Federal de la Cámara de Apelaciones de San Martín.
Esta cámara es llamada en los pasillos de Tribunales “la Cámara Verde Oliva”. No es para menos. Es la única en declarar inconstitucional la derogación de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final.


Antes de eso, junto a  Jorge Sica integraban una fiscalía antisecuestros. La que intervino en el secuestro de Axel Blumberg, cuyo desenlace fue fatal.

Y conociendo sus vinculaciones militares y con los servicios de inteligencia, tanto de la SIDE como del Ejército, tal vez no sea tan casual que Axel Blumberg haya aparecido asesinado, justo el 24 de marzo de 2004.

La derogación de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, por la ley 25779, había sido aprobada el 21 de agosto de 2003 y reglamentada el 2 de septiembre del mismo año, es decir, seis meses antes del secuestro de Axel Blumberg que estos fiscales debían resolver.

Apareció asesinado en Moreno, zona oeste del conurbano, con un balazo en la sien derecha, después que su familia pagara el rescate de 17.000 pesos.



Los fiscales Quiroga y Sica fueron apartados inmediatamente de la Unidad Fiscal Coadyuvante. Pero el trabajo, ya estaba hecho.



 

Eso no devolvió la vida al joven Axel, ni la tranquilidad a su familia. De hecho, fue usado por los medios de prensa, los servicios y los opositores, para generar una movida desestabilizadora. 

“Justicia” y “Hoy Axel somos todos” eran las consignas voceadas por una ciudadanía conmovida.

La doctrina del shock estaba siendo aplicada a pie y juntillas,  y el reclamo era “pena de muerte” y  “bajar la edad de la imputabilidad”, entre otras.

El reducidor de los autos de los secuestrados, que utilizaba esa banda de delincuentes, era Jorge Daniel Sagorsky.

A quien los investigadores descubrieron hablando con su encubridor en la Policía Federal:  el comisario Jorge Fino Palacios .


 

Sí, el mismo Jorge Fino Palacios que armó la red paraestatal de espionaje de Mauricio Macri  que Nisman investigó.

El mismo Jorge Fino Palacios que encubrió a sospechosos del atentado a la AMIA que Nisman investigó. ¿Investigó?

Para el diario de Matilde Noble Mitre de Saguier,  La Nación,  la conversación no es “vergonzosa”,  “deplorable”, o “indignante”. Es “polémica”.

  


Y fijate quién lo defendía: el Ministro de “Seguridad y Justicia” porteño Guillermo Montenegro. El mismo que era fiscal en la Causa Amia al mismo tiempo que Palacios y que también ayudó a encubrir el atentado haciéndola caer con prácticas viciadas de nulidad.

“Montenegro reiteró sus elogios a Palacios: “Es el policía más condecorado de la Policía Federal en los últimos años. Tengo un conocimiento personal de él de más de 20 años. Nunca ha tenido ninguna investigación que tenga que ver con su patrimonio”.”

Y por supuesto, cada tanto, resucitan el tema Axel Blumberg para operar contra el gobierno o sus allegados:
“Estarían” o “habrían”… el potencial que usan para instilar el veneno en la sociedad.



La sangre de Axel Blumberg, un joven de 21 años, que estudiaba ingeniería, fue derramada para ganar o conservar el poder de los grupos de tareas, aún activos dentro del Ejército, las policías  y la SIDE.

Basta con ver quiénes rodearon a su padre, Juan Carlos Blumberg y cómo lo convirtieron en estandarte de la lucha contra la inseguridad.
Luis Abelardo Patti, Bernardo Neustadt, el coronel retirado Adolfo Goetz , el abogado Roberto Durrieu, que inicióse en la carrera judicial como fiscal actuando junto a la Policía Bonaerense de Ramón Camps; Cecilia Pando; y otros personajes funestos vinculados a los años de plomo.

Hasta tal punto llega el desparpajo y la falta de escrúpulos de estos grupos, Mauricio Macri, se acercó a Juan Carlos Blumberg para apoyarlo. El mismo que contrataría más tarde a  Jorge Fino Palacios, el protector del reducidor de autos de la banda que secuestró a Axel, como jefe de la policía Metropolitana.

El mismo Macri que había sido “rescatado” de su extraño secuestro, por … Jorge Fino Palacios. 


Del extraño secuestro de Mauricio Macri, podés leer aquí:


Podemos inferir que las acciones del Fiscal Pablo Quiroga, a lo largo de toda su carrera han estado vinculadas  a brindar protección a los grupos delincuenciales de la SIDE y el Ejército.



No actúa solo, lo hace en comandita, junto a otros fiscales y miembros del poder judicial. Tal como lo hizo en el Copamiento  del regimiento en La Tablada, se asoció a Raúl Plée, para que el escándalo no roce a su yerno.

Ariel Pezella había sido denunciado por abuso sexual por una de sus alumnas de música. El fiscal Diego Callegari  a cargo del Área de Investigaciones Criminales del Ministerio Público recibió la denuncia y reunió suficientes pruebas como para imputar al profesor.

Recibió entonces la visita de los fiscales Pablo Quiroga y Raúl Plée en su despacho, pidiéndole que hiciera la vista gorda. No sólo eran sus colegas, sino que revistaban en una instancia superior dentro del Ministerio Público fiscal.

Diego Callegari, no cedió.
Entonces, el fiscal general de San Isidro, Julio Novo, le retiró la causa y se la dio a Claudio Scapolan de la fiscalía de Delitos Complejos.
Y como para que no le queden dudas, le quitó a Callegari su secretario.




 

El fiscal Claudio Scapolan  ha sido denunciado por sus pares, por vecinos, por la Cámara por falsificar pruebas en el expediente del jury al juez Sal Lari, y actúa o delinque en beneficio de Gustavo Posse, el intendente de San Isidro.





El fiscal Julio Novo, su jefe inmediato y aparente favorecedor, no se queda atrás. 
 

Está acusado de ser el protector de los hermanos Juliá, los narcotraficantes detenidos en Barcelona con una tonelada de cocaína; de los asesinos de la masacre de Unicenter; y del narcotraficante más buscado, finalmente detenido en nuestro país, Jesús López Londoño, alias Mi Sangre, entre otras cosas.



Obviamente, la Procuradora General de la Provincia de Buenos Aires, María del Carmen Falbo, no puede desconocer todo esto.

De hecho, ella fue quien le escabulló el nombramiento como fiscal a quien lo había ganado por concurso, para nombrar en esa fiscalía a la defensora de Gustavo Juliá, Mariana Busse.
 

Convertidos en miembros de patotas judiciales, los fiscales vinculados a lo más abyecto de la delincuencia operan desde sus escritorios para que la runfla mercenaria pueda subsistir.

Les da igual si hay que quitarle la vida a un joven, si eso les garantiza conservar privilegios.

Ellos siempre obtienen beneficios económicos con la sangre del pueblo.

El 18 de febrero, la murga judicial marchará con la falsa bandera de la “Justicia”, pero detrás de esas máscaras, se esconden tráfico de drogas, de armas, de personas, abusos sexuales, torturas, desapariciones, robo automotor, gatillo fácil y una serie de delitos inimaginables por el común de la población.

Ellos son apenas el brazo visible de la patota que antes secuestraba  con un Ford Falcon. Hoy usan autos más modernos.
Antes torturaban y violaban en la ESMA. Hoy lo hacen en los burdeles que habilitan legal o ilegalmente los intendentes.
Antes robaban niños y los entregaban a sus amigos o conocidos. Hoy los venden.

La protección judicial tanto antes como ahora, es fundamental.

La voladura de la AMIA-DAIA, esconde detrás de los 85 crímenes, otros incontables asesinatos que permanecen tapados por la prensa y por el poder judicial.

Las relaciones entre Nisman y estos personajes a lo largo de 20 años de historia, no hacen más que confirmar que su verdadera función fue el encubrimiento del atentado.

En diciembre hubieron tres hechos fundamentales que tienen que haberle movido el piso, sí o sí.

1- El pedido que el 20 de diciembre hizo la Cámara Fedeal al juez Ariel Lijo para la inmediata elevación a juicio oral de la causa AMIA 2, que trata el encubrimiento del atentado.

2- La remoción de algunos de los agentes de la Secretaría de Inteligencia, entre los cuales estaba Antonio “Jaime” Stiuso, casi su guía espiritual en la fiscalía.

3- Y sobre todo, el pedido que el 30 de diciembre de 2014 hizo la Cámara de reapertura de la Causa por las desapariciones y torturas en el Regimiento de La Tablada.

Había que hacer algo para demorar la elevación a juicio oral de la causa por encubrimiento donde están procesados Barbaccia y Mullen, amigos de Nisman; Hugo Anzorreguy, amigo y favorecedor  de Stiuso; Corach, amigo y favorecedor de Bonadío;  el ex juez Galeano amigo de todos los anteriormente mencionados; Jorge Fino Palacios, el socio de los agentes de la SIDE.

Había que hacer algo pronto y que fuera espectacular, porque en el juicio oral saltaría que el mismo Nisman era fiscal de la causa AMIA cuando ocurrieron los supuestos delitos juzgados.

Y Ariel Lijo debe haber estado de acuerdo en seguir demorándola, ya que él mismo era secretario de Riva Aramayo, otra jueza vinculada al encubrimiento, que no está siendo juzgada porque tuvo la delicadeza de fallecer antes; y Alfredo Lijo, su hermano, había sido el auditor de las reuniones donde se hicieron los pagos a Telleldín y Ribelli para autoincriminarse .

Si caía la causa de encubrimiento, la causa AMIA caía detrás. Y  junto con ellas, Nisman, que arrastraría a un montón de otra gente.

La fantasiosa denuncia de encubrimiento que tiró Nisman en los medios al mismo tiempo que en el juzgado de Lijo, era puro humo, y tiene, a mi entender, una verdadera razón de ser.

No podía hacer algo jurídicamente válido, porque si se investigaba, corría el riesgo de que alguien fuera a mirar las otras dos causas.

Debía ser algo mediático, efectista, pero sin que pudieran culparlo por nada. A lo sumo, corría el riesgo de perder su cargo al frente de la fiscalía especial, pero para eso, tenía la cobertura mediática. La que le aseguraría los titulares “Quieren remover a Nisman por acusar a la Presidenta”.
El mismo truco que tan buen resultado le dio a Campagnoli y a Bonadío. 

 “Debajo de sus pies danzantes se encuentran las tumbas de hombres torturados”

Así exponía Gastón Leroux en su obra El Fantasma de la Ópera, la dicotomía entre los que disfrazados bailaban la mascarada, escondiendo sus almas horribles, mientras desdeñaban al que en apariencia era horrible. 
Esta Mascarada que se organiza para el 18,  no es muy diferente de aquella. 

La murga de la injusticia, marcha para proteger  sus propios traseros.
Porque es imposible que se reabra la causa de La Tablada y salgan indemnes Pablo Quiroga , el de la Cámara Verde Oliva, y el convocante a la marcha Raúl Plée.

Los delitos que se investigan allí, son de Lesa Humanidad. Significan prisión efectiva.

Esta fantochada que pergeñan hoy “los fiscales” como se hacen llamar la banda compuesta por 5 de  ellos, apuestan fuerte, porque tienen mucho que perder.
Por eso, la maniobra destituyente es fomentada desde los medios y bancada por sectores como el PRO, cierto sindicalismo de prácticas funestas y los represores.

Por primera vez, en los últimos 40 años, estos tipos tienen miedo. Porque si caen, su vida no valdrá nada ante los ojos de los que necesitan seguir cuidando sus negocios.

En la mafia no hay amigos. Y como todos sabemos: los muertos no hablan. Y si no pregúntenle a Nisman.

3 comentarios:

  1. QUIEN ES QUIEN EN LA FLIA MAFIA JUDICIAL AL DESNUDO.
    Excelente informe!

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  2. DE ESTO LOS GRANDES MEDIOS Y PERIODISTAS INDEPENDIENTES NO HABLAN ??????????????

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  3. Muy bueno, como siempre, luz en medio de tanta oscuridad.
    @FerFnp

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